Desde el martes, la guerrilla marxista está entregando el 40% restante de sus armas a la misión de Naciones Unidas en Colombia. El otro 60% ya lo consignó en las últimas dos semanas.
Según el acuerdo de paz firmado entre el gobierno y las FARC, principal y más antigua guerrilla del continente, la dejación de armas debía terminar a finales de mayo.