¿Quiere trabajar desde casa? Pros y contras de los programas de teletrabajo

El trabajo flexible sigue siendo popular en muchas organizaciones, pero la mayoría de las empresas quieren que los empleados trabajen al menos parte del tiempo, si no la mayor parte de él, en la oficina.

(Foto: Bloomberg)
(Foto: Bloomberg)

(Bloomberg).- El año pasado, Richard Laermer decidió dejar que sus empleados trabajaran desde casa como algo habitual.

“Contratamos a adultos, no deberían estar atados a la oficina cinco días a la semana”, dijo Laermer, dueño de una firma de relaciones públicas con sede en Nueva York.

“Siempre supuse que uno puede hacer su trabajo en cualquier lugar, siempre y cuando lo haga”.

Resulta que estaba equivocado.

Los empleados se aprovecharon del beneficio, dijo Laermer. Uno no estaba disponible durante horas. Otro no se comunicaba con los compañeros de trabajo en todo el día, algo que a Laermer le parecía sospechoso.

La gota que colmó el vaso, contó, fue que alguien se negó a asistir a una reunión porque tenía planes de ir a los Hamptons. “Eso fue lo más descarado que había escuchado en años”, dijo.

Diez meses después, anuló el beneficio y ahora exige que todos sus empleados vayan a la oficina todos los días.

Si bien el teletrabajo, término amplio que abarca cualquier trabajo que se realiza fuera de la oficina tradicional, se ha disparado en los últimos 20 años, algunas oficinas están repensando políticas excesivamente amplias.

El trabajo flexible sigue siendo popular en muchas organizaciones, pero la mayoría de las empresas quieren que los empleados trabajen al menos parte del tiempo, si no la mayor parte de él, en la oficina.

Más del 60% de las organizaciones encuestadas por la Sociedad de Gestión de Recursos Humanos este año dijeron que permiten algún tipo de teletrabajo, frente al 20% de 1996.

Pero el teletrabajo es muy variado, y el 77% de las organizaciones no dejan que la gente trabaje desde su casa a tiempo completo. La mayoría de los empleadores permiten el trabajo remoto ad-hoc para las personas que necesitan quedarse en casa para esperar al fontanero o la recepción de un paquete.

Tecnologías como los programas de chat y el software de colaboración hicieron factible el trabajo a distancia para muchos trabajadores de oficina en los últimos veinte años. A los empleados les gusta la flexibilidad, a la que a menudo califican con alta puntuación en las encuestas sobre beneficios.

Los padres en particular dicen que es “sumamente importante”, según una encuesta de Pew de 2013. Los investigadores argumentan que un horario de trabajo no convencional podría incluso ayudar a cerrar la brecha salarial.

En un intento por atraer y retener a los empleados -y reducir los costes inmobiliarios-, las empresas permitieron más trabajo remoto y los empleados lo aprovecharon.

Al mismo tiempo, se trabaja más en equipo. Sólo el 38% de las empresas hoy están organizadas “funcionalmente” con los trabajadores agrupados por tipo de función, según una encuesta de Deloitte de 2016. La mayoría tiene grupos de colaboración que cambian dependiendo del trabajo.

Deloitte encontró que una organización de California estaba formada por más de 30,000 equipos que cambiaban constantemente. “Creo que por eso estamos viendo que el trabajo remoto vuelve a la oficina”, dijo Erica Volini, jefa de Capital Humano en Estados Unidos de Deloitte. “Para trabajar en equipo, se necesita un mayor nivel de colaboración”.

Algunas organizaciones descubrieron que las políticas de trabajo en casa más tolerantes hacían que los trabajadores estuvieran demasiado aislados para ese tipo de trabajo. Estas compañías “llevaron al extremo el trabajo virtual”, agregó Volini.

Uno de los problemas de terminar con el trabajo a distancia es mantener a los empleados contentos. “Las organizaciones van a tener que pensar cómo seguir ofreciendo flexibilidad a su fuerza de trabajo”, dijo Volini de Deloitte.

Las empresas que eliminen ese beneficio corren el riesgo de provocar reacciones y desgaste en los empleados. International Business Machines Corp., por ejemplo, ha tenido cuidado de no eliminar todos los arreglos de trabajo flexibles.

La empresa sigue ofreciendo facilidades ad hoc de trabajo desde casa para facilitar las citas y atender a las necesidades del cuidado de los hijos.

“Creo que hay que confiar en la gente”, dijo Laermer. “Pero esto del trabajo desde casa tiene que definirse persona a persona y no puede ser algo muy frecuente. Sencillamente no funciona”.

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