¿Alguien da más? O cómo iniciarse en el coleccionismo sin fracasar en el intento

El contexto global, la exclusividad y los activos del creador se cuentan entre los factores que regulan el mercado del arte. Los expertos recomiendan iniciar con obras contemporáneas.

La subasta es una de las formas más comunes de adquirir arte e introducirse en el mundo del coleccionismo. Sin embargo, existen ciertas claves para ingresar con buen pie a este espacio. Y ellas aplican tanto para los interesados en empezar a acumular su propia colección, como para los vendedores de arte. Gestión conversó con especialistas en el tema .

Mirada sobre los autores
Cuando uno es novato en el rubro del arte, ¿cómo puede asegurarse de hacer una buena compra?
En opinión de la ‘art dealer’ Marissi Campos, la obra de un artista joven es una inversión, mientras que la de un artista reconocido brinda prestigio a una colección.
Todo depende de lo que se esté buscando, aunque Campos aconseja a los neófitos comenzar con arte contemporáneo.
En tanto, Carlos Valdez, director general de la Escuela de Bellas Artes, recomienda, como otra opción, iniciarse en el coleccionismo de arte con los grabados.

El valor de una obra en el tiempo
De acuerdo a Valdez, “la subasta es un buen indicador de los precios en el mercado del arte”. Sin embargo, este se maneja bajo sus propias lógicas, y es difícil saber si una pieza adquirida aumentará o disminuirá su valor en el tiempo.

Respecto a los factores que influyen, Valdez señala que, por un lado, están las consideraciones estéticas, pero también juegan los contextos más globales.
“Por ejemplo, que se pongan en valor o ‘de moda’ las expresiones amazónicas, haría que las obras con esos motivos tengan mayor presencia en subastas y exposiciones”, sostiene.

Otros elementos a tener en cuenta para que una obra varíe su valuación en el mercado son la exclusividad de la pieza, la especulación y los activos del creador, del mismo modo que ocurre con las marcas o patentes.

Momento decisivo: ¿Cuándo pujar?
Existen tantas estrategias para pujar como postores. En su experiencia, Armando Andrade, presidente del Comité de Subastas del MALI, observa que son los compradores duchos quienes suelen entrar al final de la puja.
“Normalmente son los compradores principiantes quienes muestran su interés por una pieza desde el comienzo; y están los compradores más duchos que entran cuando la puja ya está en su etapa final”, argumenta.

La incursión de los creadores
Pero, cuando es el artista el que busca poner en puja sus obras por primera vez, debe tener en cuenta la política de la casa de subasta.
Por ejemplo, la casa Christie’s remite al vendedor una ‘carta de acuerdo’, que especifica los términos y tasas por servicios, así como seguros y costos de envío del lote.

Y en el caso de Sotheby’s, el contrato del vendedor establece el precio de reserva (el mínimo para que un objeto sea vendido) y la comisión del vendedor, que se deduce del precio del martillo.

Comúnmente, el vendedor paga una comisión entre el 20% y 25% de dicho precio, explica Andrade.

En tanto, el pago final del comprador en una subasta de Sotheby’s incluye el precio de martillo, una prima que se carga al comprador y los impuestos locales.

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